El 14 de noviembre de 2015, a las 10 de la mañana, ya el público espectador era invitado a entrar a la arena, en donde se daría el espectáculo para todos los amantes de los autos. Para llegar a la zona respectiva de la entrada que se ha comprado, se puede ver un extenso campo, lleno de patrocinadores y reconocidas marcas de repuestos, objetos, puestos de comida e información. A lo largo de todo el terreno disponible, también en ese preciso momento, se ve a los medios de comunicación y a las personas que lo representan, comenzando su labor cotidiana. Calibrando cámaras, saludándose entre colegas y, tomando las primeras fotos, que el día invernal podía dar.
A las 10 y 15 de la mañana, cuando ya había observado todo el escenario, en el que me encontraba, daba los primeros pasos para hacer un pequeño recorrido por todos los puestos. Dispuesto a recibir toda la información disponible y, también de tener un pequeño relajo, con los distintos tipos de juegos que ofrecían las empresas patrocinadoras al público, para captar la atención del potencial comprador. Me sorprendí, al ver las inmensas colas que había en cada puesto, inclusive, el patio de comida estaba lleno. Entonces me percaté, de que, conforme pasaron los minutos, llegaba más y más gente, yo, pensando que el evento estaría casi vacío, debido a que ese día era el esperado debut de la selección peruana de fútbol en la copa América, o que simplemente las personas en el país no son muy fanáticos a este deporte. Grande fue mi sorpresa, al darme cuenta que estaba equivocado. Pocos minutos después, las modelos comenzaban a desfilar por todo el terreno, ofreciendo objetos y, siguiendo las indicaciones las empresas que las habían contratado.
Minutos antes de las 11 de la mañana, ya había terminado de dar el recorrido por todo el lugar. Me encontré, desde un anfitrión, que buscaba exponer y, fastidiar a todo el que participaba en el juego de la empresa para la que trabajaba, hasta una modelo, que no dejaba de quejarse con su compañera, lo aburrido que era estar ahí. Me dispuse a subir a la terraza, que era el lugar al cual estaba destinado mi pase al evento. Hasta ese momento, no había podido ver ningún auto aún. Llegué hasta el lugar destinado y, fue entonces que pude ver, no sólo un auto, sino, una fila de autos de distintas marcas, distintos logotipos y colores muy llamativos, llenos de publicidad. Formados como alfabéticamente a lo largo del campo, uno tras otro, en un orden como los que se pueden ver en una formación de alumnado en un colegio militar.
Eran las 11 de la mañana en punto y, a través de altavoces ya se podía escuchar los nombres de los pilotos, participantes de la carrera, y en la pista se podían ver los últimos preparativos, antes de empezar. En ese momento se respiraba un ambiente de emoción y cierta excitación. Todas las personas especulaban de quien sería el campeón, del por qué, de que la marca de autos a la que pertenece es la más fiable y, todo este tipo de comentarios eran claros en el lugar.
Se escuchó el 3, 2, 1 a las 11 y 10 de la mañana exactamente. Se escucharon los primeros rugidos de los motores en el día. Un sonido estruendoso y vibrante pero que gusta al oído. Más aún, a los fanáticos de los autos, que al leve comienzo en el que el sonido llega al oído, ya comienzan a aplaudir o hacer pequeños gritos que demuestran la clara emoción que recorre su cuerpo.
Pasaban los minutos y, los autos iban tomando mayor aceleración y, los que comenzaron en primer lugar la carrera, no conservaban su puesto, sino que iban perdiendo velocidad y siendo alcanzado por los demás competidores. Mientras los que mantenían una velocidad constante, iban alcanzando a los competidores que se encontraban en el podio. Es como el propio ser humano que cuando corre a toda velocidad no puede mantenerse en un tramo tan largo. Mientras que si trota y mantiene una sola velocidad, puede dar largos recorridos. La carrera iba tomando forma, como lo que se tenía pensado y se comenzaban a ver los primeros errores en los autos, llantas reventadas, motor a su límite y, todos los problemas que engloban una competencia con tanta dificultad como ésta.
Finalmente, ya a las 2 de la tarde, se estaba dando la última competencia de velocidad y entretenimiento para el público en general, cada uno ya estaba feliz de ver a su piloto favorito en acción y, habiendo pasado gratos momentos ese día. Reinaba un ambiente de comodidad, ya otorgándose los premios a cada competidor, por el respectivo puesto en el que quedó. Así, concluía una buena tarde, con un cierre y unas gratas palabras del primer lugar en la competencia más importante del día. Las personas que llenaron el evento y, las inmensas colas en cada puesto patrocinador, se disminuyeron a un pequeño grupo. Representado básicamente por familiares de los pilotos, pilotos que ya habían competido, cuerpo técnico de estos pilotos, periodistas y, algunos curioso,s que disfrutan más de las carreras que del partido de fútbol que iba a dar inicio.

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